Cómo elegimos y puntuamos
Transparencia total: así es como seleccionamos los productos que recomendamos y por qué puedes confiar en nuestras comparativas.
No recomendamos a ojo. Cada comparativa sigue el mismo proceso, para que los productos se puedan medir con la misma vara y la elección sea justa.
1. Partimos del uso real
Antes de mirar modelos, definimos para qué sirve la categoría: no es lo mismo un molinillo para espresso (donde el molido fino y uniforme es crítico) que para prensa francesa o goteo. Cada recomendación va ligada a un uso concreto.
2. Analizamos lo que de verdad importa
Para molinillos nos fijamos en el tipo de muelas (cónicas o planas frente a cuchillas), el número de ajustes de molienda, la uniformidad, la capacidad de la tolva y el mantenimiento. Para cafeteras, en la presión, el sistema de calentamiento, la capacidad y la facilidad de limpieza. Descartamos las especificaciones de marketing que no cambian la taza.
3. Cruzamos con la experiencia de compradores reales
Sintetizamos cientos de valoraciones de compra verificada para detectar patrones: qué aguanta el uso diario, qué defectos se repiten y qué sorprende para bien. Una sola reseña no dice nada; la tendencia de muchas, sí.
4. Comparamos frente a sus alternativas
Ningún producto se evalúa solo. Lo situamos frente a los rivales directos de su rango de precio para ver si ofrece más por tu dinero o si hay una opción mejor. Por eso incluimos comparadores lado a lado.
5. Revisamos y actualizamos
Los precios y la disponibilidad cambian a diario, así que revisamos las recomendaciones periódicamente y actualizamos cuando aparece un modelo mejor o uno recomendado deja de merecer la pena.
Qué no hacemos
No aceptamos pagos por aparecer ni por mejorar posiciones, no inventamos valoraciones y no publicamos puntuaciones que no podamos justificar. Si en algún momento probamos un producto en persona, lo indicaremos de forma explícita en su ficha.